Artículo del blog
COLUMNA DE OPINIÓN: JUNAEB Y LA POLÍTICA DEL ENGAÑO EMOCIONAL.
Publicado 27 de abril de 2026 · Por Jaime Beltrán
Resumen del artículo
En las últimas décadas, en nuestro país, un sector político ha perfeccionado una práctica tan rentable como dañina; me refiero al transformar cualquier discusión técnica en una operación emocional destinada a sembrar miedo, odio y confusión. No importa si los hechos dicen otra cosa. No importa si conocen perfectamente el funcionamiento del Estado. Lo importante es instalar una narrativa que les entregue ventaja política. Eso exactamente ocurrió al conocerse el oficio del Ministerio de Hacienda que revisa programas públicos mal evaluados, que no cumplen sus objetivos, y en el que se recomienda incluso su reformulación o término. Esto para los actores políticos es una acción de, pero grullo un procedimiento habitual en todas las administraciones, de hecho, no podemos olvidar lo ocurrido en la administración Boric con el programa “Adultos mayores autovalentes" (Más AMA). Medir resultados, es parte relevante de Gobernar, corregir errores y evitar que los recursos de todos los chilenos se desperdicien es una premisa mínima. Sin embargo, desde sectores de izquierda se ha levantado una burda campaña al afirmar que el Presidente José Antonio Kast “quiere quitarle la comida a los niños” por cuestionarse el actual programa de alimentación de Junaeb. Y no está de más decir fuerte y claro, que esto no solo es falso, sino que es una manipulación deliberada. Durante años se han conocido denuncias por mala calidad alimentaria, problemas sanitarios, almacenamiento deficiente, raciones cuestionadas y una distancia evidente entre el objetivo nutricional declarado y la realidad que reciben nuestros estudiantes. Teniendo esto presente, defender ciegamente el programa PAE no es defender a los niños. Es defender burocracias y posibles juegos oscuros de personas que constituyen empresas simplemente para obtener recursos del Estado sin cumplir el objetivo de alimentar a nuestros niños. La pregunta correcta no es si los estudiantes deben recibir alimentación. Por supuesto que sí. La pregunta correcta es si Chile debe conformarse con un modelo deteriorado, opaco e ineficiente, solo porque ciertos grupos necesitan convertir cualquier intento de mejora en una tragedia ficticia. El programa de Alimentación Escolar de la JUNAEB, fue diseñado para entregar desayunos, almuerzos, onces y cenas gratuitas a estudiantes en riesgo social o económico en establecimientos municipales y particulares subvencionados, por esta razón lo grave de ver a los actores de la izquierda nacional gritando escandalizados, que se acabarían las colaciones es un acto de cinismo inimaginado, ya que ellos saben perfectamente cómo opera el Estado. Saben que la evaluación de programas existe desde hace años. Conocen que un cierre puede implicar rediseño, reemplazo o modernización. Y tienen absolutamente claro que ningún gobierno serio deja necesidades esenciales sin cobertura de un día para otro. Pero aun sabiéndolo, prefieren mentir. Instituciones politizadas, como el Colegio de Profesores, hoy más preocupado de la militancia que de la excelencia educativa, se suman al coro del escándalo fácil. Primero la consigna, después la verdad. Usar el hambre infantil como arma comunicacional no es sensibilidad social. Es cinismo. Uno que desde la izquierda Frenteamplista y Comunista se ha vuelto pan de cada día. Convertir una discusión de gestión pública en una campaña de demonización no es compromiso con los vulnerables, sino una clara explotación emocional.
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